Ingreso

“No corras, ve despacio,

que a donde tienes que ir

es a ti mismo”

(Juan Ramón Jiménez)

 

Empezar una carrera es siempre emocionante. Y más, cuando se trata de la filosofía. Otras carreras pueden tener como fin la obtención de un título profesional para poder defenderse en la vida y en la sociedad que lo exige. La filosofía es la carrera de la vida.

Los tres años que se dedican a la licenciatura es el comienzo. Un tiempo para hacerse muchas preguntas y conseguir algunas respuestas. Después, liberados de las tareas, de las clases y de los horarios –licenciados-, sigue otra larga tarea, en la que habrá también preguntas y respuestas. Sigue la vida, con un poco más de luz y de sentido. Hasta llegar al hombre maduro, “con un corazón firme como la piedra, un rostro sabio; dueño de una cara, un corazón hábil y comprensivo”.

Platón decía que los que se liberan de la caverna se dedicarán a ayudar a los demás en su liberación. Una misión llena de peligros, porque los hombres prefieren las tinieblas a la luz. Pero es la misión más hermosa.

El CENTRO DE ESTUDIOS FILOSÓFICOS TOMÁS DE AQUINO ofrece esta oportunidad.

Cada año, las inscripciones tienen lugar en el mes de agosto. Las clases empiezan el primer lunes de septiembre. Los requisitos son mínimos: estudios de preparatoria, y deseos de aprender. Aprender a vivir, sobre todo.

 


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